
Desde el nacimiento hasta los 12 meses: Explorando a través de los sentidos.
El bebé empieza a jugar y usa todos sus sentidos: sus ojos, oídos, nariz, manos y boca. Sus sentidos y las partes de su cuerpo son sus herramientas. A medida que crece, aprende a controlar su cuerpo para realizar más descubrimientos. El niño trata de alcanzar y tirar cosas (¡tene cuidado si tenés cabello largo o aros), lo que le permite explorar juguetes de nuevas maneras. A los 9 meses, empieza a entender lo que es causa y efecto: “Oprimo el botón para que suene la música”. Además, se da cuenta de que las cosas aún existen aunque ya no las pueda ver. Esto quiere decir que él buscará una pelota que rodó por detrás del sofá y que te llamará cuando salgas de la habitación. Cuando va a cumplir un año, es un gran comunicador y usa gestos, expresiones faciales, ruidos e incluso algunas “palabras” (como “guau” para “perro”).
Hora de Jugar con el bebe:
- Interacción: Arrullá y hablá con tu bebé. Tratá de imitar los ruidos que hace y espera que él responda. Dale la oportunidad de que él también te imite. Mostrale que al oprimir el botón el payaso salta o enseñale cómo puede voltear las páginas de un libro.
- ¿Dónde estás?: Intenta esconder tu cara detrás de sus manos cuando estas vistiendo a tu bebé. Es posible que al principio, el bebé te demuestre que le gusta ese juego simplemente prestándote mucha atención. Más tarde se sonreirá, moviendo sus piernas y haciendo ruidos. A los 9 meses, es posible que te quite sus manos de tu cara para “encontrarla”.
- Cantale y bailale: Escucha distintos tipos de música y baila con tu bebé para ver cuál le gusta más. Cantale su canción favorita. No te preocupe por la calidad de su voz, a él le encantará escucharla.
- Juego con una pelota: Pasale una pelota con diferentes colores y texturas. Deja que tu bebé la explore con todos sus sentidos. Dale la oportunidad de ver qué más puede hacer con ella: con el tiempo, aprenderá a hacerla rodar.
Desde los doce hasta los veinticuatro meses: Moviendo y Sacudiendo todo
Las posibilidades para jugar con el niño aumentan a paso agigantados a medida que el niño va creciendo. El niño aprende a comunicarse mejor con gestos, sonidos y palabras. Asimismo, aprende a pararse solo y luego a caminar. Utiliza sus manos para jugar y explorar objetos de formas más complejas. Cada niño tiene sus preferencias de cómo le gusta explorar. A algunos les gusta mucha acción. Otros prefieren juegos más calmados. Observa y fijate las actividades de las que disfruta su hijo. Los niños de esta edad están entrando al mundo de la imaginación. Pasan de sólo imitar lo que ven en la vida real y empiezan a utilizar su imaginación. Ya sea que estén en la tina del baño o en el piso, los niños emplean sus cuerpos y mentes para aprender cómo funciona el mundo, el cual les parece enorme, emocionante, complicado y maravilloso.
La hora de jugar y el niño pequeño
- Correr, trepar y los juegos de acción: Algunos juegos como con “la víbora de la mar” hacen que los niños se muevan, canten, escuchen, aprendan a tomar turnos y a cooperar unos con otros. La plaza les da la oportunidad de correr, trepar y jugar con otros niños. En un día de lluvia, intenta crear una “pista de obstáculos” adentro de tu casa.
- Hagámoslo una y otra vez: A través de la repetición, los niños pequeños descubren cómo funcionan y se relacionan las cosas entre sí. Llenan y vacían un recipiente una y otra vez aprendiendo así los conceptos de lleno y vacío, adentro y afuera. Tal vez quieran que se les lea el mismo libro noche tras noche. Este tipo de repetición les ayuda a saber qué esperar. Les da una sensación de seguridad y control sobre su mundo. También sirve para practicar sus capacidades nuevas, lo que refuerza su confianza en sí mismos.
- Adivina la canción: Ahora que tu hijo puede imitar palabras y canciones, le fascina cantar y que le leas libros con rimas. Es más fácil aprender palabras cuando riman cuando se cantan. Fijate si tu hijo recuerda la siguiente palabra de la canción al hacer una pausa antes de seguir cantando. Baila con la música, esta es una forma excelente de ejercitar su cuerpo y de sentir la alegría del movimiento. Ofrecele instrumentos musicales para que también pueda crear su propia música.
- Manos ocupadas: A los niños pequeños les encanta hacer que las cosas funcionen. Utilizan sus manos para todo, desde hacer que su caja musical toque su música favorita hasta explorar uno de sus libros preferidos. También les gusta pintar con los dedos, colorear o exprimir el agua de una esponja.
Desde los 24 a los 36 meses: Personitas Sociables
A esta edad los niños más pequeños están deseosos de tener compañeros de juego. Meses antes, es posible que hayan observado cómo juegan los demás niños, o incluso, que hayan jugado junto a otro niño. Ahora comienzan a jugar juntos y a veces, ¡incluso sin pelear! Es probable que los niños con hermanos hayan practicado a jugar tomando turnos. Sin embargo, para un hijo único, esto puede ser difícil. Tu hijo pequeño poco a poco desarrollará la capacidad para relacionarse, pero necesitará práctica y orientación. Durante este tercer año, también ocurre un gran avance en la capacidad del niño para usar su imaginación. Ya no usa su escoba de juguete sólo para barrer. Ésta se convierte en una compañera de baile. Por lo general, los niños de dos años pasan mucho tiempo en juegos imaginarios con sus amigos. A medida que se acercan a los tres años, comienzan a inventar historias y “reglas” para sus juegos. Los juegos imaginarios también ayudan al niño a hacer frente a experiencias difíciles.
Cuando los niños más grandes juegan
- Familia y amigos: Invita a un amigo(s) de su hijo a jugar. Esto le da a tu hijo la oportunidad de jugar con niños que tienen diferentes maneras de jugar. Asimismo, ésta es una oportunidad para actuar como entrenador de tu hijo al ayudarle a aprender a compartir y resolver conflictos. También puede aprender cosas nuevas al observar a otros niños hacerlas.
- Digámoslo con música: “La Batalla del Movimiento” y “Simón dice” son juegos musicales entretenidos. Dan la oportunidad de escuchar y seguir instrucciones. Además, enseñan acerca de las palabras y sonidos y permiten a los niños mover y ejercitar sus cuerpos. Pueden añadirse a la diversión tambores y otros instrumentos de juguete.
- Juego tranquilo: El juego de un niño no siempre tiene que estar lleno de acción. Ver libros, escuchar cuentos y dibujar le ayudan a desarrollar su imaginación y el lenguaje. Muchos niños disfrutan jugando con arena o masa para modelar. Estas actividades pueden tranquilizarlos y son relajantes. Los materiales de arte como papel y pinturas les permitirán crear con sus manos.
- Actuación: Fomenta el juego de fantasía dándoles ropa y otros materiales para disfrazarse. Utiliza artículos como sombreros, cajas, objetos para tocar música y todo lo que vos y tu hijo puedan encontrar. Unite a la diversión. Al participar, podes ayudar al niño a ampliar sus ideas, a aprender acerca de sus pensamientos y sentimientos y a expresarlos en una actuación.
{ 0 comments }










